Los problemas económicos de los principales aliados comerciales de Canadá están afectando el crecimiento y la tasa de empleo. Las esperanzas están puestas en el sector energético y las nuevas alianzas comerciales.
Julio César Rivas
La debacle financiera de Europa ya se ha empezado a hacer sentir en Canadá y los economistas predicen que sus efectos negativos continuarán hasta mediados del 2012, lo cual afectará el mercado laboral canadiense, especialmente en la provincia más industriosa del paÃs, Ontario.
A finales de octubre, en plena crisis de la deuda soberana de Grecia, el Banco de Canadá se vio obligado a recortar las previsiones de crecimiento para el paÃs. La entidad que dirige Mark Carney calcula ahora que el crecimiento del
Producto Interior Bruto (PIB) canadiense será en el 2011 del 2,1% (frente al 2,8% que habÃa previsto solo hace unos meses). Para el 2012, la reducción es similar: del 2,6% al 1,9%.
"Las perspectivas económicas de Canadá se han debilitado, reflejo de la sustancialmente rebajada perspectiva de la economÃa global", afirmó el banco central canadiense, para justificar la reducción de sus expectativas.
Pocos dÃas después, aumentó el temor de que la economÃa canadiense, hasta el momento la que mejor ha capeado las tormentas financieras de los últimos tres años, se vea arrastrada por los problemas financieros de Europa y Estados Unidos, sus dos principales socios comerciales.
A principios de noviembre, EstadÃsticas Canadá (EC) reveló que la economÃa canadiense perdió 54.000 puestos de trabajo durante el mes de octubre, una cifra especialmente significativa porque los economistas habÃan previsto que el paÃs generarÃa 15.000 puestos de trabajo.
Las pérdidas laborales de octubre empujaron la tasa de desempleo del paÃs al 7,3%. Pero quizás lo que es más alarmante es que fue la mayor destrucción de empleo en un mes desde febrero del 2009, en plena recesión, y la mayor caÃda experimentada en el paÃs fuera de una recesión desde 1996.
La peor parte se la llevó el sector manufacturero, especialmente el de Ontario. De hecho, el número de empleos en el sector, que en el pasado fue el principal motor económico del paÃs, se sitúa en estos momentos en su puntos más bajo en 35 años.
El sector se está enfrentando a una tormenta perfecta. Por un lado, China, y en menor medida otras economÃas emergentes, está atrayendo más que nunca empresas manufactureras. Por otro, las empresas canadienses han invertido en los dos últimos años en mejoras tecnológicas que aumentan su competitividad, pero que reducen el número de empleados que necesitan.
Y, finalmente, la fortaleza del dólar canadiense está dificultando las exportaciones de bienes en un paÃs en el que, según las estadÃsticas oficiales, uno de cada cinco puestos de trabajo depende de las ventas en el exterior.
Por ello, las perspectivas laborales para 2012 no son esperanzadoras.
"Desgraciadamente, la combinación de un lento crecimiento fuera de nuestras fronteras y el elevado dólar canadiense no ofrece muchas esperanzas para que el sector manufacturero sea una fuente de crecimiento de empleo", afirmó el economista jefe de CIBC World Markets, Avery Shenfeld, tras conocer los detalles de las cifras de empleo de octubre.
Alberta, fuente de crecimiento
Pero mientras que el sector manufacturero y Ontario están siendo especialmente castigados, el sector energético y Alberta se han convertido en la fuente del crecimiento económico del paÃs.
En octubre, Alberta fue la provincia canadiense en la que más creció el empleo, un 4,3%, lo que ha reducido su tasa de paro al 5,1%.
Las cifras de Alberta son el reflejo del apetito por petróleo que todavÃa tiene la economÃa mundial y, especialmente, Estados Unidos, a pesar de las dificultades globales. Pero ni siquiera Alberta y sus gigantescos yacimientos petrolÃferos, que se estiman contienen más reservas que los de la propia Arabia SaudÃ, son inmunes a influencias exteriores.
Por ejemplo, la decisión de la Casa Blanca de retrasar la construcción del polémico oleoducto Keystone XL por parte de la empresa canadiense TransCanada.
El oleoducto está destinado a transportar el crudo extraÃdo de Alberta hasta las refinerÃas que existen en la costa del Golfo de México, en Estados Unidos. Pero preocupaciones medioambientales provocaron que las autoridades estadounidenses decidiesen retrasar su construcción hasta al menos el 2013, para realizar nuevos estudios .
La decisión, que el primer ministro canadiense, Stephen Harper, ha calificado de "decepcionante", supone parar un proyecto que prometÃa dar trabajo a decenas de miles de personas a ambos lados de la frontera.
"Keystone XL está listo para empezar las obras. TransCanada está preparada para poner a trabajar a 20.000 estadounidenses en la construcción del oleoducto: desde soldadores a mecánicos, electricistas y operadores de maquinaria pesada. Las empresas locales a lo largo del oleoducto se beneficiarán de 118.000 puestos de trabajo que
Keystone XL creará gracias al aumento de negocio para restaurantes locales, hoteles y proveedores", afirmó TransCanada tras conocer la noticia del retraso.
Nuevos socios comerciales
Son problemas como los que atraviesa Keystone XL, o las economÃas de Estados Unidos y Europa, lo que ha llevado al Gobierno canadiense a aumentar en los últimos años sus esfuerzos para diversificar las opciones comerciales del paÃs.
En las últimas semanas, Ottawa ha puesto en vigor el tratado de libre comercio con Colombia y mantiene negociaciones para alcanzar otros 11 tratados de libre comercio con paÃses tan diversos como Ucrania, Marruecos o la Unión Europea. De ellos, cuatro se refieren a la región latinoamericana y caribeña: la Comunidad Andina, la
Comunidad del Caribe (Caricom), la República Dominicana y Centroamérica.
El Gobierno canadiense afirma que para crear empleos necesita esos acuerdos comerciales.
"Con el comercio siendo responsable de más del 60 % de nuestro producto interior bruto y con uno de cada cinco trabajos en Canadá dependiendo del comercio, el acuerdo de comercio Canadá-UE es una parte esencial del plan de nuestro Gobierno para crear trabajos y comercio" afirmó en octubre el ministro de Comercio Internacional de Canadá, Ed Fast.
"El sector energético y Alberta se han convertido en la fuente del crecimiento económico del paÃs. En octubre, el empleo creció en esta provincia un 4,3%"
"El Gobierno afirma que para crear empleos necesita de acuerdos comerciales. Además de haber puesto en vigor el tratado con Colombia, Ottawa mantiene negociaciones para alcanzar otros 11 acuerdos"


