Apr 2011
Enamórate de Londres
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Una boda real es la excusa perfecta para recorrer una de las ciudades más fascinantes del mundo.

Existe en Londres una mezcla de realidad y fantasía que cautiva. La ciudad de la Reina Victoria, Winston Churchill y William Shakespeare es también hogar de Bridget Jones, Harry Potter y Sherlock Holmes.

Sus bellos jardines han inspirado a grandes líderes y artistas. Sus calles han sido testigo de crueles momentos y grandes eventos. Sus galerías y museos son monumentos para eruditos y soñadores. Londres es una ciudad de contrastes. Moderna, tradicional, mágica e inolvidable.

Esta primavera, con el enlace del Príncipe Guillermo, los ojos del mundo visitarán algunos de sus lugares más emblemáticos.

ABANICO recorre la ruta que seguirán los recién casados a través de una ciudad que como los cuentos de hadas nunca pasará de moda.

Abadía de Westminster

Elegida para la ceremonia, Westminster es la iglesia más importante del Reino Unido y la más significativa para la monarquía. Su nombre, en inglés antiguo, quiere decir 'iglesia hacia el oeste', por su ubicación en referencia a lo que fue la ciudad original de Londres, zona hoy conocida como The City.

Visitar la abadía es recorrer mil años de historia. Desde 1066 ha sido lugar tradicional de coronaciones, escenario nupcial del matrimonio de los abuelos y bisabuelos del Príncipe Guillermo, y fue ahí donde se rindieron honras fúnebres en memoria de la Princesa Diana y la Reina Madre.

Sobria y majestuosa, mitad templo y mitad museo, Westminster es también un lugar de reflexión, un ecualizador entre fama, grandeza y la frágil condición humana, tal como se percibe al recorrer el mausoleo. Bajo el mismo techo descansan la Reina Elizabeth I y San Eduardo "El Confesor", mientras que Charles Darwin e Isaac Newton reposan en la llamada 'Esquina de los Científicos', a unos pasos del 'Lugar de los Poetas', donde Charles Dickens y Lewis Carroll comparten espacio con monumentos a William Shakespeare y Jane Austen, quienes aunque no están sepultados en la abadía merecen el reconocimiento.

Big Ben y el Parlamento

A unos pasos de la abadía está la calle de Whitehall, sede de las oficinas del gobierno inglés y el Parlamento. Ahí, al borde del río Támesis, encontramos la famosa torre del Big Ben, cuyo apodo no se refiere al reloj sino a la gigantesca campana que repica en su interior.

Ubicado al norte del edificio que alberga el Parlamento, Big Ben ha marcado puntualmente cada minuto de la historia inglesa desde 1858 y es uno de los lugares más fotografiados de la capital. Las mejores imágenes se obtienen desde el puente de Westminster con una maravillosa vista del Támesis y el Parlamento. Desafortunadamente el acceso a la torre es exclusivo para ciudadanos británicos.

Siguiendo la ruta de Whitehall hacia el norte está Downing Street, la calle en cuyo número 10 está la residencia del Primer Ministro. Hasta hace unos años era posible caminar frente a la casa pero ahora, por cuestiones de seguridad, sólo puede observarse en la distancia. A pesar de su importancia, el lugar tiene una fachada simple y modesta.

El recorrido sobre Whitehall culmina en Trafalgar, la plaza más popular en el corazón de Londres, que conmemora la victoria naval inglesa durante las llamadas Guerras Napoleónicas. En Trafalgar se ubica la Galería Nacional, uno de los mejores museos del mundo cuya entrada es, como casi todos los museos de Londres, gratuita.

Palacio de Buckingham

Al final de Whitehall, doblando hacia la izquierda, se vislumbra una hermosa avenida flanqueada por el Palacio de Saint James y el espectacular parque del mismo nombre. Por esta vía, conocida como The Mall, han circulado reyes, reinas, príncipes y princesas en tiempos de celebración y duelo. Es la ruta que toma la reina cada año rumbo a la ceremonia de apertura del Parlamento y es también el camino que seguirá el Príncipe Guillermo con su nueva esposa después del servicio religioso en Westminster.

El aristocrático bulevar concluye frente a las puertas del Palacio de Buckingham, en el monumento dedicado a la Reina Victoria que es hoy el mejor lugar para presenciar el cambio de guardia, una tradición inglesa sin costo que empieza todos los días a las once de la mañana, con contadas excepciones.

Las visitas al interior de Buckingham se limitan a los meses de verano, cuando la reina no está en casa. El recorrido es una oportunidad única para conocer una de las residencias más famosas del mundo e incluye los salones de estado donde la familia recibe visitantes distinguidos y realiza ceremonias, investiduras, banquetes y fotografías oficiales. El paseo concluye en el jardín, lugar ideal para pensar en los personajes que han contemplado esos mismos caminos y paisajes.

Visitar Londres es soñar un poco, dejar volar la imaginación, mezclar lo mundano con lo etéreo. Es conmoverse con su historia, emocionarse con una representación de Shakespeare, sumergir los sentidos en un buen té y dejarse enamorar por lo que se toca y por lo que se sueña.

Tips de Viaje

- Viajar antes o después del verano se traduce en mejores precios y menos gente

- Londres cuenta con los mejores museos del mundo, la mayoría es de entrada gratuita

- Consigue pases para el teatro a mitad de precio el mismo día en www.tkts.co.uk

- Parques, jardines y paisajes se disfrutan sin costo

- Las principales atracciones pueden recorrerse a pie, en transporte público o en un típico autobús de dos niveles

- www.visitlondon.com

Beatriz Durán

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Beatriz Durán
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